

A veces solo decimos y decimos palabras, palabras huecas,
vacías y sin sentido que no conducen a nada solo sirven para
ensalzarnos y alabarnos a nosotros mismos dejando a los
demás confusos y pensativos,tenemos que dejar de mirarnos
al ombligo y pensar un poquito más en los demás,nadie es
imprescindible pero si reemplazable.
AUTORA:SALOMÉ.